Un estudio analiza por qué motivos hay cada vez más encinas y menos pinos en los bosques

Un estudio liderado por el Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (CREAF – UAB, 2017) analiza cuáles son los motivos que causan que se esté acelerando la sustitución de pinos por encinas en los bosques. Tal como se detalla en el documento, los árboles de hoja ancha de todo el país (encinas, hayas y robles principalmente) se han mantenido bajo las copas de diferentes especies de pinos una situación que está cambiando.

El aumento del número de incendios, el cambio climático y el abandono de la gestión forestal han causado la pérdida de la presencia de pinares, puesto que no se adaptan bien ante estas incidencias. El estudio se ha podido llevar a cabo gracias al Inventario Forestal Nacional, un proyecto que pretende obtener el máximo de información posible sobre la situación, régimen de propiedad y protección de la naturaleza de los bienes forestales del país.

El estudio concreta que la encina es más resistente a la sequía y menos sensible a las alteraciones, un indicativo que estos árboles (denominados planifolios porque tienen una hoja ancha y llanura) se podrían convertir en los nuevos dominantes de las zonas Mediterráneas.

Por otro lado, Aude Valade, investigadora del CREAF, pone de manifiesto que hacer una buena gestión forestal no frenará el calentamiento global. La científica concreta que el Acuerdo de París incluye el compromiso de gestionar los bosques de forma sostenible bajo el argumento que si un bosque crece más no necesariamente absorberá más dióxido de carbono (CO2) de la atmósfera para hacer la fotosíntesis, de hecho no tiene efectos significativos.

Valade sugiere en un estudio que la gestión forestal en Europa en las próximas décadas tiene que centrarse en adaptar los bosques al cambio climático para que sean capaces de continuar proveyendo los bienes que aportan. Lo que sí que se pone de manifiesto es que los bosques que almacenan más carbono tienen más biodiversidad. Siguiendo este parámetro, en la costa Cantábrica, el Pirineo, el Prepirineo, Madrid, Cuenca, la Rioja y Andalucía son las zonas de la península donde encontramos los bosques más preciados.

Cataluña contiene gran parte de estos bosques, especialmente en los Pirineos, en el Prepirineo y en la Cordillera Prelitoral catalana. Estas zonas se denominan en terminología inglesa hotspots, es decir, puntos calientes.

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